En algunos casos específicos de cordales incluídos superiores, cuando la tabla ósea vestibular es extremadamente fina, la extracción puede realizarse sin necesidad de utilizar instrumental rotatorio o realizar osteotomías adicionales. Este enfoque minimiza la invasividad del procedimiento y favorece una mejor recuperación postoperatoria.
1. Consideraciones anatómicas
Los terceros molares superiores incluidos pueden estar cubiertos por una cantidad variable de hueso, dependiendo de la edad del paciente, el grado de erupción y la calidad ósea. En muchos casos, la tabla ósea vestibular es extremadamente delgada, especialmente en pacientes jóvenes o con una cortical ósea poco desarrollada.
La delgadez de la tabla ósea vestibular puede permitir que la movilización controlada del diente con fórceps y elevadores sea suficiente para fracturar o flexionar la cortical, facilitando la extracción sin necesidad de fresado.
2. Indicaciones para la extracción sin osteotomía
Este abordaje puede ser viable cuando se cumplen las siguientes condiciones:
- Radiográficamente, el diente está cubierto por una delgada capa de hueso vestibular.
- La tomografía computarizada de haz cónico (CBCT) puede confirmar la presencia de una tabla ósea extremadamente fina.
- El cordal no está anquilosado ni presenta una retención ósea densa.
- El acceso con instrumentos manuales es suficiente para lograr la luxación y extracción del diente.
- No existen estructuras anatómicas que limiten la movilidad del diente, como una proximidad excesiva con el seno maxilar o con el segundo molar.
3. Técnica de extracción sin osteotomía
- Anestesia local:
- Se administra anestesia infiltrativa con articaína al 4% con epinefrina 1:100.000 en la zona vestibular y palatina para garantizar una adecuada analgesia y hemostasia.
- Diseño de colgajo (opcional):
- En algunos casos, se puede realizar un colgajo mucoperióstico para mejorar la visibilidad y permitir una mejor manipulación del diente. Sin embargo, en situaciones favorables, la simple disección del tejido pericoronario puede ser suficiente.
- Movilización del diente:
- Se emplea un elevador recto fino o un elevador tipo Winter para luxar el diente mediante movimientos controlados en dirección vestibular.
- La delgada tabla ósea vestibular puede fracturarse parcialmente o permitir la flexión suficiente para liberar el diente sin necesidad de fresado.
- Extracción con fórceps:
- Se utiliza un fórceps para terceros molares superiores o fórceps de bayoneta para tomar la corona o la raíz del diente y realizar movimientos de lateralidad y tracción.
- Control de remanentes óseos:
- Se verifica si han quedado fragmentos óseos desplazados y se suavizan con una lima ósea o pinza gubia en caso necesario.
- Irrigación y sutura (opcional):
- Se irriga la cavidad con suero fisiológico para eliminar restos de tejido y se evalúa la necesidad de sutura en caso de haber realizado un colgajo.
4. Ventajas de evitar la osteotomía
- Menor tiempo operatorio.
- Reducción de trauma quirúrgico y postoperatorio más favorable.
- Menos inflamación y dolor postquirúrgico.
- Cicatrización más rápida y menor riesgo de complicaciones como la exposición ósea.
5. Limitaciones y contraindicaciones
- No es recomendable en casos de cordales profundamente incluidos con un recubrimiento óseo denso.
- Si el diente presenta raíces divergentes o está íntimamente relacionado con el seno maxilar, se puede requerir una técnica más invasiva.
- En casos de infecciones activas con gran destrucción ósea, la estructura remanente puede ser insuficiente para realizar una extracción controlada.
Conclusión
La extracción de terceros molares superiores incluidos sin osteotomía es una técnica factible en casos donde la tabla ósea vestibular es extremadamente delgada. Con un correcto diagnóstico por imagen y el uso de técnicas de luxación adecuadas, es posible realizar la exodoncia de forma segura y eficiente, reduciendo el trauma quirúrgico y favoreciendo la recuperación del paciente.